El Acuerdo de París establece un marco global cuyo objetivo es evitar “un cambio climático peligroso” manteniendo el calentamiento global muy por debajo de los 2°C y prosiguiendo los esfuerzos para limitarlo a 1,5°C. Pues bien, la temperatura ha subido ya en España 1,7 grados centígrados desde la época preindustrial; 1,3 en los últimos 60 años. Y siete de los diez años más cálidos registrados en España han tenido lugar en la última década. Son solo dos de los muchos datos que incluye el informe sobre el estado del clima de España 2020, que ha publicado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha presentado hoy el Informe sobre el Estado del Clima de España 2020. El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, ha abierto la presentación destacando que “el estudio que hoy se presenta es un parte médico descriptivo de nuestra realidad, que debe ayudarnos a contextualizar la situación en la que nos encontramos”. La de 2020 es la segunda edición de este análisis, que pretende -explican desde el Ministerio- dar a conocer por una parte los aspectos más significativos del tiempo y el clima en nuestro país con periodicidad anual y, por otra, indagar en las tendencias climáticas a largo plazo.

El Informe 2020 sobre el Estado del Clima de España destaca sobre todo dos datos: (1) el año pasado fue el más cálido en España y en Europa desde que hay registros; mientras que a escala mundial 2020 estuvo al mismo nivel que 2016, el año más cálido hasta la fecha, incluso a pesar de que en 2020 tuvo lugar el fenómeno de La Niña, que tiende a disminuir la temperatura global cuando se produce (Aemet considera “muy significativo” el hecho de que siete de los diez años más cálidos en España se hayan registrado en la última década); y (2) las temperaturas en nuestro país se han incrementado 1,7ºC desde la época preindustrial y la mayor parte de este aumento (1,3ºC), se ha producido en los últimos 60 años.

Según la Agencia, esta tendencia ha sido fielmente reproducida por los mismos modelos climáticos que prevén un ascenso de la temperatura media en España de hasta 5ºC en el peor escenario de emisiones de gases de efecto invernadero a finales de siglo. En 2020, las concentraciones de estos gases marcaron máximos históricos, pese a la reducción temporal de emisiones causadas por las restricciones provocadas por la pandemia de la Covid19.

Días extremadamente cálidos

En el verano de 2020 hubo tres olas de calor. Una de ellas, con nueve días de duración entre principios de julio y comienzos de agosto, fue la tercera más larga desde 1975. El incremento de olas de calor en los últimos años es una de las consecuencias del aumento de las temperaturas con mayor impacto. Así, se estima que en el último quinquenio han fallecido alrededor de 1.800 personas al año como consecuencia del calor extremo, según el Instituto de Salud Carlos III.

En los últimos 30 años, el número de récords diarios de temperaturas altas es mucho mayor que el que cabría esperar en un clima que no se estuviese calentando, y lo contrario ocurre con el número de récords de temperaturas bajas. Desde 1951, los días extremadamente cálidos en España han aumentado notablemente y en la última década fueron once veces más frecuentes que los días extremadamente fríos, aunque estos tampoco desaparecieron por completo.

Aguas

Un parámetro para tener en cuenta en el análisis del clima de un país como España, cuyo territorio está mayoritariamente enclavado en una península y consta de dos importantes archipiélagos, es la temperatura superficial del agua del mar. Pues bien, según Aemet, en 2020, todas las zonas costeras y marítimas colindantes con el territorio español tuvieron temperaturas superiores a lo normal, salvo en el litoral de la fachada atlántica gallega, donde hubo zonas con temperaturas inferiores al valor promedio. Las mayores anomalías de temperatura se registraron en las aguas situadas entre las costas de Barcelona, Tarragona y norte de Baleares. La temperatura de las aguas marinas circundantes a España en su conjunto se situó medio grado Celsius (0,5ºC) por encima de lo normal. Así, 2020 ha sido el segundo año con mayor temperatura superficial del agua, solo superado por 2017. La mayor inercia térmica del agua -explican los meteorólogos- hace que los mares no se calienten tan rápido como la atmósfera, pero están absorbiendo la mayor parte de la energía acumulada en el sistema climático debido a las emisiones de gases de efecto invernadero. En 2020, más del 80% de las aguas oceánicas mundiales registraron al menos una ola de calor marina.

Otros indicadores

En cuanto a las precipitaciones, aunque en 2020 quedaron en España ligeramente por debajo del valor medio, puede considerarse un año normal. 2020 terminó sin que se pudiera hablar de sequía meteorológica en la España peninsular. Hay que señalar que se produjeron episodios de lluvias muy significativos. Entre los que destaca el asociado a la borrasca Gloria que, en enero, dejó la mayor cantidad de precipitaciones sobre el conjunto del Mediterráneo español considerando tres días consecutivos, con más de 400 litros por metro cuadrado en algunos puntos.

Cantidades similares de precipitación, también de récord, provocó la borrasca Bárbara en el entorno del sistema Central en el mes de octubre. 2020 fue un año con menos descargas eléctricas que en años anteriores, aunque los días de tormenta fueron superiores a lo normal. Esta aparente contradicción se explica por el hecho de que las tormentas fueron muy frecuentes en meses invernales y primaverales, cuando el número de rayos es menor, y escasas en otoño, época en la que la actividad eléctrica es más acusada. Además, las horas de sol en España estuvieron en torno a lo normal (abajo precisamos más). Lo que es cada vez menos normal es la concentración de CO2 en la atmósfera, que ha establecido en 2020, el año del Covid, un nuevo máximo histórica. Nunca antes se ha registrado una concentración mayor, 413,1 partes por millón (véase junto a estas líneas la evolución, según datos recabados en el Observatorio del Teide (Instituto de Astrofísica de Canarias), situado en el municipio tinerfeño de Izaña, a 2.390 metros de altitud (la foto que preside esta noticia es el Observatorio).

Insolación

El número de horas de sol en el promedio de la superficie del territorio español ascendió a un total de 2.842 en el año 2020. Es un valor muy próximo al normal, aunque hay que señalar que en puntos del extremo norte y de Andalucía oriental se trató de un año más soleado de lo habitual. Especialmente anómala fue la primavera por la escasez de horas de sol registrada en nuestro país, sobre todo en abril, al tiempo que países centroeuropeos informaban de una situación insólita por la gran cantidad de horas de sol que disfrutaron, en algunos casos de récord.

La escasez de horas de sol en España durante gran parte de la primavera se produjo a causa de una situación de altas presiones persistentes en el Atlántico nororiental, que favorecieron un constante tránsito de borrascas por el sur de la Península, con los consiguientes cielos más nublados que de costumbre.

Además de las ya mencionadas olas de calor y episodios de lluvias intensas, hubo otros fenómenos adversos significativos en 2020, como por ejemplo la entrada de polvo en suspensión en Canarias procedente del continente africano en el mes de febrero. Los episodios de tiempo adverso y anomalías climáticas tienen, en ocasiones, un gran impacto social y es por ello que en el Informe sobre el estado del clima se hace un repaso a los más importantes ocurridos el pasado año en España.

El Informe 2020 sobre el Estado del Clima de España se articula en tres capítulos: el primero describe el tiempo en el mundo y Europa; el segundo, indaga en el estado del clima en España; el tercero, se centra en los patrones atmosféricos que dieron lugar a distintos tipos de tiempo y fenómenos adversos. Se han añadido varios anexos para ampliar información. Además, se ha elaborado un resumen ejecutivo con los aspectos más relevantes. Ambos documentos estarán disponibles en la página web de la Agencia Estatal de Meteorología y pretenden ser, junto con otros servicios climáticos, una guía de apoyo para la consecución de los objetivos previstos en el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático. [A la derecha, serie de temperaturas medias anuales y carácter térmico (respecto a la media 1981-2020) en España desde 1961. Los colores de las barras indican el carácter térmico de cada año. 

Fuente: Energías Renovables