El 15/06/2021 se ha publicado en el BOE el Real Decreto 450/2022, de 14 de junio, por el que se modifica el Código Técnico de la Edificación, aprobado por el Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, para facilitar el despliegue de la infraestructura de recarga para el impulso del vehículo eléctrico en España.

Este nuevo Real Decreto establece la dotación mínima de infraestructura de recarga de vehículos eléctricos con la que deben contar los edificios nuevos y las intervenciones en edificios existentes. Además, amplía las exigencias de generación eléctrica mediante fuentes de energía renovable en los edificios nuevos e intervenciones en edificios existentes.

Esta dotación mínima de infraestructura de recarga de vehículos eléctricos es diferente en función de que los edificios se destinen a un uso residencial privado o a otros usos distintos de este:

– Para los edificios de uso residencial privado, con más de 20 plazas de aparcamiento, este Real Decreto exige canalizaciones que sirvan como preinstalación de las infraestructuras de recarga para el 100% de las plazas de aparcamiento.

– Para los edificios de usos distintos al residencial privado, con más de 10 plazas de aparcamiento, la norma exige canalizaciones que sirvan como preinstalación de las infraestructuras de recarga para el 20% de las plazas de aparcamiento, así como la instalación de un punto de recarga cada 40 plazas o fracción.

– La exigencia de puntos de recarga se eleva a un punto de recarga cada 20 plazas o fracción para los edificios que pertenezcan a la Administración General de Estado.

La ITC- BT 52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (también modificada por este nuevo Real Decreto) continuará en vigor, siendo el marco reglamentario donde se establecen los requisitos técnicos de la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos tanto en edificaciones como en estacionamientos no vinculados a edificaciones.

Por otra parte, el Real Decreto extiende la obligación de incorporar sistemas de generación de energía eléctrica procedente de fuentes renovables a los edificios de uso residencial privado con más de 1.000 m2 construidos. También fija este umbral de 1.000 m2 construidos para establecer la misma exigencia en edificios de otros usos, umbral que antes de esta modificación reglamentaria se situaba en los 3.000 m2 construidos.