Fomentar el plástico reciclable, sensibilizar al sector agrícola y garantizar la responsabilidad del ciudadano son los principales factores para reducir el impacto ambiental de los plásticos y transformarlos en una materia prima secundaria bien integrada en la estrategia de la economía circular.

Así lo han explicado este martes los expertos que han participado en el debate ‘Futuro y presente del plástico’, una de las sesiones técnicas celebradas en el marco del Congreso Nacional de Medio Ambiente (Conama) que estos días se desarrolla en el recinto ferial de Ifema, Madrid.

La nueva normativa de residuos, la fiscalidad en relación con los plásticos, la política alimentaria y las políticas autonómicas y locales que deberán aplicar el nuevo marco estratégico relativo a estos materiales han sido algunos de los asuntos que han centrado la mesa.

 

Proyecto de ley en materia de plástico, residuos y suelos contaminados

La subdirectora general de residuos del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), Margarita Ruiz, ha recordado la tramitación parlamentaria “a falta de consensos de los grupos parlamentarios” del proyecto de ley “en materia de plástico, residuos y suelos contaminados” que incorpora obligaciones en cuanto a “restricciones, diseño, sensibilización y responsabilidad ampliada del productor”.

Las restricciones afectarán por ejemplo a las microesferas plásticas de menos de 5 milímetros de diámetro, además de imponer “por primera vez” impuestos a los envases de plástico no reutilizables y a la incineración.

La nueva normativa fija un calendario de acuerdo con las exigencias europeas según las cuales “más de la mitad de los residuos de plástico generados en Europa en 2030 deberán ser reciclados”, por lo que se hace preciso impulsar el ecodiseño para incrementar su reciclabilidad, incluyendo la creación de un certificado que verifique el contenido de plástico reciclado en la fabricación de nuevos productos.

 

Los plásticos como materia prima secundaria

Este plástico reciclado se postula como “una materia secundaria que nos permitirá olvidar la materia prima virgen”, ha explicado el director general de Medio Ambiente de la Región de Murcia, Francisco Marín, quien considera “crucial” sensibilizar al sector agrícola, especialmente en comunidades autónomas como la suya, debido a la abundancia de plástico de invernadero que “si no se gestiona, acaba en los mares”.

Marín se ha felicitado por la nueva normativa legal, ya que “representa un paraguas estratégico para sensibilizar a la sociedad” y ofrece un apoyo “fundamental” para “crear un mercado de materias primas secundarias”.

La responsable de la gestión de residuos de la Oficina Técnica de Cambio Climático y Sostenibilidad de la diputación de Barcelona, Concepción Carmen Vicaria, cree que se puede hacer más, pero “la lucha contra el plástico es como un combate entre David y Goliat, dada la gran variedad de productos en el mercado“.

La crisis sanitaria además “ha disparado el consumo de utensilios plásticos de un solo uso, relacionados con la comida para llevar”, por lo que la participación ciudadana ante este problema resulta “crucial”.

Responsabilizar al ciudadano

“Al final, los encargados de la recogida son las entidades locales“, labor que puede ocupar el “10 % del presupuesto municipal” por lo que justifica “deshacerse del anonimato a la hora de reciclar e individualizar al usuario”, con el objetivo de implantar un nuevo impuesto y “que cada familia pague por lo que genere”.

Finalmente, el jefe del servicio de normativa técnica de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, Juan Manuel Delgado Galán, ha recordado que “el plástico desempeña un papel fundamental para proteger al alimento, desde el punto de vista de la seguridad alimentaria”.

Por ello aboga por seguir utilizándolo, aunque “hay que fomentar materiales reciclables, biodegradables y compostables”, sobre todo en el caso de los alimentos comercializados en fresco como frutas, carne, pescado.

 

Fuente: EFEverde